lunes, 15 de abril de 2013

LA REVOLUCIÓN DE 1848 Y EL MANIFIESTO COMUNISTA



LA REVOLUCIÓN DE 1848 Y EL MANIFIESTO COMUNISTA
Líber Romero

El manifiesto comunista dio a luz en el marco de la revolución burguesa de 1848. La revolución se expandió con enorme rapidez por toda Europa, fue la primavera de los pueblos. Es parte del ciclo de revoluciones burguesas que irán demarcando las características de las clases en pugna del capitalismo.
La revolución industrial se había afianzado en algunas zonas de Europa y el proletariado moderno recién se estaba conformando. Todavía no estaba madura en la conciencia del conjunto de los trabajadores sobre la contradicción fundamental entre capital y trabajo.
La revolución del 48 será en donde se enfrenten, claramente y directamente, por primera vez la burguesía y el proletariado. A partir de la misma será una necesidad de primer orden, para amplios sectores de la clase, generar las herramientas organizativas y políticas de la clase obrera.

Las características de Europa en 1848

En 1848 la mayoría de la población del mundo era campesina. La servidumbre de la gleba  había sido abolida en gran parte de los países europeos occidentales mientras que en la zona oriental era aún mayoritaria. La esclavitud si bien había disminuido, por la prohibición del trafico, aún preponderaba como mano de obra en grandes extensiones(Brasil, sur de EEUU y Cuba). Solo algunos países Inglaterra, Francia, Bélgica, Holanda y algunos núcleos en Alemania habían desarrollado las características de la sociedad industrial
La monarquía era el gobierno predominante en Europa. Salvo excepciones en donde un parlamento- electo censitariamente- ponía límites al poder  en el resto de Europa dominaban los reyes absolutos.
Los obreros a excepción de Inglaterra no eran significativos desde el punto de vista cuantitativo y en la mayoría de los países en donde existía industria su organización eran débil o no existía todavía. Dentro del incipiente movimiento obrero el sector más consciente pertenecían a los  trabajadores manuales de los talleres.  Sin embargo, la incipiente  clase obrera comenzó a tener conciencia de clase para sí y su surgimiento como sujeto transformador fue visualizado por un conjunto de intelectuales de izquierda que la empezaron a ver como objeto de sus publicaciones.
La revolución del 48 estalla en el marco de una doble crisis: crisis agrícola de tipo antiguo, crisis de crédito de nuevo tipo. La miseria que provocó la crisis del 47 no pasó de revueltas aisladas. A esta base económica se sumaran los problemas no resueltos en el ámbito político. La pequeña y mediana burguesía querían disfrutar del poder político que no tenía y veía acaparado por la gran burguesía en alianza con los sectores terratenientes. Sus reclamos confluirán con  una clase obrera incipiente que ira deslindando sus intereses de clases y que por lo tanto aparecerá como antagónica frente al modelo burgués.
Por un tema de espacio solo desarrollaremos los sucesos en Francia, en donde se ve claramente los intereses contrapuesto de la burguesía y el proletariado.

El desarrollo de la revolución del 48.

La revolución en Francia fue heredera  tanto de las contradicciones económicas de la revolución  industrial como del grado de influencia socialista en los obreros de Paris. En Francia la década del 30 marco el comienzo de la asociación de los obreros en grupos organizados con sus propios medios de prensa. Sobre el influyeron las ideas de Babeuf ( a través de su discípulo Bounarotti), Blanqui, Barbés, Blanc, Cabet, Proudhon y los sansimonianos. Sus postulados iban desde el reformismo a la insurrección popular.
La revolución atravesó diversas etapas desde la exigencia de reformas leves hasta la revolución popular. Todo comenzó con una campaña apoyada por  oposición liberal de organizar banquetes a favor de una extensión del sufragio. Cuando el ministro Guizot los prohibió los lideres de la oposición retrocedieron mientras que los periódicos más radicales llamaron a grandes movilizaciones. La guardia nacional de constitución burguesa en vez de dispersar a la multitud se puso de su lado. El rey destituye el  23 de febrero a Guizot. Las movilizaciones en vez de amainar se profundizan y el 24 los manifestantes toman por asaltos las armerías. Luis Felipe abdica y huye a Inglaterra. Se intento formar una Regencia pero las masas invadieron la Cámara y recibieron con entusiasmo a un nuevo gobierno “provisional”, formado por nombres extraídos de las listas propuestas por los diarios radicales de diputados. Allí estaba el dirigente radical Ledrun-Rollin, el poeta Lamartine, pero también el socialista Lois Blanc y el obrero metalúrgico Albert. 
“(...Arrancada por el proletariado con las armas en la mano, éste le imprimió su sello y la proclamó república social. Con esto se indicaba el contenido general de la moderna revolución, el cual se hallaba en la contradicción más peregrina con todo lo que por el momento podía ponerse en práctica directamente, con el material disponible, el grado de desarrollo alcanzado por la masa y bajo las circunstancias y relaciones dadas. De otra parte, las pretensiones de todos los demás elementos que habían cooperado a la revolución de febrero fueron reconocidas en la parte leonina que obtuvieron en el Gobierno. Por eso, en ningún período nos encontramos con una mezcla más abigarrada de frases altisonantes e inseguridad y desamparo efectivos, de aspiraciones más entusiastas de innovación y de imperio más firme de la vieja rutina, de más aparente armonía de toda la sociedad y más profunda discordancia entre sus elementos. Mientras el proletariado de París se deleitaba todavía en la visión de la gran perspectiva que se había abierto ante él y se entregaba con toda seriedad a discusiones sobre los problemas sociales, las viejas fuerzas de la sociedad se habían agrupado, reunido, vuelto en sí y encontrado un apoyo inesperado en la masa de la nación, en los campesinos y los pequeños burgueses, que se precipitaron todos de golpe a la escena política, después de caer las barreras de la monarquía de Julio.”[1]
Estas contradicciones marcada por Marx se ven en las medidas del gobierno provisional: decretó las elecciones sobre la base del sufragio universal masculino, todas las deudas gubernamentales fueron atendidas y los intereses pagados, para equilibrar el presupuesto se decidió un impuesto directo complementario que recayó esencialmente sobre los campesino. Louis Blanc presento el proyecto de los talleres nacionales que habría supuesto crédito del gobierno a gran escala para expandir la industria y crear empleo, el proyecto mutilado en la concepción mantuvo el nombre. Solo 12.000 de los 120.000 desocupados consiguieron trabajo,
El 23 de abril se realizó la elección a la constituyente en donde vencen los republicanos moderados de Lamartine que obtuvieron mas de 500 bancas. Los realistas-orlenistas y legitimistas- obtuvieron 300 mientras que los socialistas y sus aliados menos de 100. El peso de la Francia rural se hizo sentir mas aún con una campaña que culpaba a los obreros del impuesto directo supuestamente implantado para subvencionar el trabajo.
En un intento por establecer el equilibrio, los dirigentes de los clubes organizaron otra “insurrección”- El 15 de mayo una movilización de 14.000 obreros de los talleres nacionales invadieron la Asamblea  con el propósito de presentar una petición a favor de la guerra contra Rusia en defensa de Polonia. Los manifestantes desarmados fueron rápidamente disuelto por la  Guardia Nacional. Se consideró a la acción como un golpe de Estado y la burguesía se ensaño con el sector más avanzado. Blanqui, Albert, Barbés y 400 personas mas fueron arrestados.
La burguesía actúa para desorganizar la base social. Se decreta en el proceso el cierre de los talleres nacionales el 21 de junio. La opción que les quedaba a estos obreros, para no morirse de hambre, era enlistarse en el ejército. Era una clara provocación. El 22 de junio, 1.200 o 1.500 obreros se movilizaron para dialogar con el gobierno, que respondió con amenazas. La respuesta fue de masas. La insurrección que se produce dura tres días y llego a sumar a 100.000 hombres. La exigencia inmediata era: restablecer los talleres nacionales y disolver la Asamblea que los había cerrado. A medidas que el proceso  se iban sumando otras exigencias.”Las banderas que flameaban sobre las barricadas llevaban lemas como “Organización del Trabajo por asociación”, “Abolición de la explotación del hombre por el hombre”, “Respetar la propiedad privada, muerte a los ladrones” y “Trabajo y pan o muerte” y las escasa proclamas que se emitieron expresaban la exigencia, familiar ya, de “la Republica democrática y social”.[2] La aterrada burguesía nombra como dictador provisorio al general Louis Cavaignac que somete a las masas a sangre y fuego.
“Venció la república burguesa. A su lado estaban la aristocracia financiera, la burguesía industrial, la clase media, los pequeños burgueses, el ejército, el lumpemproletariado organizado como Guardia Móvil, los intelectuales, los curas y la población del campo. Al lado del proletariado de París no estaba más que él solo. Más de 3.000 insurrectos fueron pasados a cuchillo después de la victoria y 15.000 deportados sin juicio. Con esta derrota, el proletariado pasa al fondo de la escena revolucionaria. Tan pronto como el movimiento parece adquirir nuevos bríos, intenta una vez y otra pasar nuevamente a primer plano, pero con un gasto cada vez más débil de fuerzas y con resultados cada vez más insignificantes. (...)Sus jefes más importantes en la Asamblea Nacional y en la prensa van cayendo unos tras otros, víctimas de los tribunales, y se ponen al frente de él figuras cada vez más equívocas. En parte, se entrega a experimentos doctrinarios, Bancos de cambio y asociaciones obreras, es decir, a un movimiento en el que renuncia a transformar el viejo mundo, con ayuda de todos los grandes recursos propios de este mundo, e intenta, por el contrario, conseguir su redención a espaldas de la sociedad, por la vía privada, dentro de sus limitadas condiciones de existencia, y por tanto, forzosamente fracasa. (...)
Ciertamente, la derrota de los insurrectos de junio había preparado, allanado, el terreno en que podía cimentarse y erigirse la república burguesa; pero, al mismo tiempo, había puesto de manifiesto que en Europa se ventilaban otras cuestiones que la de «república o monarquía». Había revelado que aquí república burguesa equivalía a despotismo ilimitado de una clase sobre otras. Había demostrado que en países de vieja civilización, con una formación de clase desarrollada, con condiciones modernas de producción y con una conciencia intelectual, en la que todas las ideas tradicionales se hallan disueltas por un trabajo secular, la república no significa en general más que la forma política de la subversión de la sociedad burguesa y no su forma conservadora de vida(...).”[3]

Las enseñanzas que produjo la revolución.

Nunca hasta el momento una revolución se había expandido tan rápido, había logrado tantos éxitos y  fracasado en tan corto plazo. No obstante la experiencia que de ella sacaron Marx y Engels fueron fundamentales para la teoría de la revolución. Más allá de las diferencias nacionales la revolución tuvo dos características que preanunciaban lo nuevo. Fue una revolución en donde quienes se pusieron a la cabeza de las movilizaciones fueron los trabajadores y producto de esta circunstancia la burguesía liberal que llegaba al poder rápidamente se asocio al bloque en el poder por temor a la revolución social.
En el curso de la revolución se vio como la pequeña burguesía tiene potenciales tanto revolucionarios como contrarrevolucionarios. El desarrollo del primero depende del grado de organización, desarrollo programático y movilizativo de la clase obrera, es decir de su capacidad de ser hegemónica. Porque la pequeña burguesía puede tornarse revolucionarias sólo en la medida en que comienza a defender sus intereses  futuros y no los del momento, en la medida en que puede abandonar su  propio punto de vista para adoptar el del proletariado
"(...)la posibilidad de ganar a los campesinos y a la pequeña burguesía para la revolución proletaria o para la contrarrevolución depende objetivamente de la dualidad de su naturaleza social como trabajadores y como propietarios. Desde luego, según las condiciones de los distintos países, también desempeñan un papel bastante importante otros factores, vinculados con la correlación de las fuerzas de clase en un momento dado, con las tradiciones históricas, con el nivel de desarrollo de la conciencia de clase y con el grado de organización de las fuerzas revolucionarias y contrarrevolucionarias. El hecho de que esa posi­bilidad se convierta en realidad depende además de las condiciones concretas y de las acciones políticas concretas de las fuerzas revolucionarias y de sus adversarios"[4]
En tanto propietario son conservadores y por lo tanto pueden llegar a formar parte de la contra revolución, especialmente tratándose de aquellas capas de la pequeña burguesía cuyos status social está muy ligado con la formación económico-social precedente. En tanto trabajadores pueden integrar el "bloque revolucionario" en tanto son capas sociales permanentemente amenazadas por el sistema capitalista con la destrucción y el aniquilamiento.
Hay que tener en cuenta en determinados momento sectores de clase avanzados pueden estar dentro del campo de la contrarrevolución(pe. La Vendeé en la Revolución Francesa).
La contrarrevolución tratara de aparecer como la representante del progreso, de la civilización, del orden. No toma en cuenta las fronteras nacionales ni la soberanía de los pueblos para perseguir o acabar con la revolución y los revolucionarios. Así quedo demostrado en la ayuda de Rusia para acabar con la rebelión húngara.
Marx y Engels al generalizar la experiencia de la revoluciones de 1848-1849 plantea la necesidad del deslinde ideológico y organizativo entre el proletariado y la democracia pequeñoburguesa y la creación de una organización independiente y clasista del proletariado: el Partido obrero. Esto no implica que los obreros por si solo puedan hacer la revolución sino que deben ser capaces de generar una amplia alanzas de clases en donde el papel de vanguardia política-organizativa sea llevada adelante por ellos. Lo principal es no permitir que le arrebaten a las masas lo conquistado y hacer avanzar la revolución
La revolución del 48 demostró que el "(...)proletariado no resultó ser lo suficientemente fuerte para obtener sus reivindicaciones, pero su influencia en el curso de los acontecimientos revolucionarios fue lo bastante grande para asustar a la burguesía con la perspectiva de encontrarse enfrentada a él sin la acostumbrada defensa del pasado, como el ejército, la policía y toda la maquinaria del Estado absolutista-feudal. Por ese motivo, escribió Marx, en vez de luchar por sus intereses sociales, por sus propios intereses dc clase, por el poder político, la masa funda­mental de la burguesía prefirió la posibilidad de «entregarse con­fiadamente a sus negocios privados bajo la protección de un go­bierno fuerte y absoluto”. En otros términos, si la realización de los intereses de clase fundamentales de la burguesía en cuanto a liquidar todo obstáculo al desarrollo capitalista en el ámbito de la economía y especialmente en el de la política puede fortalecer de algún modo al proletariado (o a la burguesía le parece que puede fortalecerlo), ésta concilia con los círculos absolutista-feudales principalmente en la esfera de la lucha por el poder político."[5]



[1] MARX, C- ENGELS, F., “Obras Escogidas en tres tomos”, Moscú, Progreso, 1986, t.1, p.413-414.,
[2] RUDÉ, George, “La multitud en la historia”, México, Siglo XXI, p.178.
[3] MARX, C.-ENGELS, F., ob.cit. pp.415-416
[4] AAVV "Dialéctica de la revolución y la contrarrevolución", Buenos Aires, Cartago, 1987,p.37
[5] Ídem, p. 49

LA REVOLUCIÓN FRANCESA



LA REVOLUCIÓN FRANCESA

Líber Romero

Este 14 de julio se cumple un nuevo aniversario de la toma de la Bastilla. La Revolución Francesa ha sido considerada, tradicionalmente, como la más importante e incluso el modelo impulsor de las restantes revoluciones que impusieron el régimen político liberal, rompiendo con las estructuras económicas, sociales y políticas del Antiguo Régimen. No fue la primera revolución de signo liberal, pero se produjo en una de las potencias europeas y en el Estado más poblado (después de Rusia); fue la que dio un esquema más radicalizado y la más amplia participación de masas y, finalmente, fue la que tuvo mayores pretensiones de expansión.
La Revolución Francesa es en primera instancia una revolución burguesa, en tanto que la burguesía es la clase de vanguardia de la revolución. Los principios rectores de la misma que nacieron con la filosofía de las luces nunca traspasaron, aún en los sectores más radicalizados (los sans-culottes[1]) la base del nuevo sistema: la propiedad privada. Fue burguesa no sólo en el consenso logrado ideológicamente sino también en los límites que impuso al movimiento de masa (p.e. el 14 de junio de 1791 con la ley Le Chapelier contra las asociaciones o en la actitud jacobina ante la democracia popular)
Negar esto es erróneo e implica una intención de deformar la historia. De nada sirve a la comprensión histórica, el diluir el sentido de clase de una revolución al plantear que los dirigentes de la misma no eran burgueses en el sentido estricto de la palabra (es decir dueños de los medios de producción) sino intelectuales (dato correcto desde el punto de vista cuantitativo no cualitativo), porque esta postura olvida que cada clase social[2] que busca el dominio de una sociedad tiene que generar a su interna (o ganar a la externa ) los intelectuales necesarios para ganar el consenso social. Hegemonizar al conjunto de la sociedad en tanto clase para sí.[3]
La historiografía de la Revolución Francesa refleja la lucha de clases en el plano científico. Comprender la revolución es hacerlo consciente o inconscientemente desde una postura de clase.
Francia durante el siglo XVIII era la primera potencia. Al empezar el siglo tiene una población de 18.000.000 habitantes y un ejército de 400.000 hombres. Domina cultural y diplomáticamente Europa. En el ámbito interno, los derechos regionales y locales hacen imposible una administración unificada.
A partir de 1713 se hace evidente la bancarrota de sus finanzas. El sistema fiscal era incapaz de aprovechar la riqueza del país para hacer viable la política  militar de Luis XIV sin resentir la economía (problema sin solución durante todo el siglo).
La economía francesa del siglo XVIII se basaba en una agricultura poco productiva[4]. El régimen señorial permitía a la clase dominante —nobleza y clero— cobrar rentas del campesinado, tener jurisdicciones especiales y estar exenta del pago de impuestos. Los gremios de artesanos impedían el desarrollo de la industria, limitada a los mercados urbanos; las aduanas interiores, peajes y sistemas diversos de medidas y pesos no permitían la formación de un mercado nacional articulado.
En el ámbito rural  predominan mayoritariamente las pequeñas propiedades. A nivel técnico-productivo las innovaciones realizadas durante el siglo son impuestas desde arriba ocasionándose resistencias  por parte de los campesinos. Todo cambio impuesto desde el poder, con la intención de hacer avanzar las fuerzas productivas, para aumentar la productividad, cuando ellas no se encuentran preparadas, objetiva y subjetivamente, conduce a una resistencia tenaz, pasiva y/o activa, de los hombres que ven a sus relaciones sociales como útiles aún.
La resistencia no solo fue popular. La clase dominante, un sector importante de ella, mostró claramente sus intenciones de revertir el proceso por el cual la base de su poder era cuestionado.
La nobleza no era homogénea, por lo general ninguna clase social lo es pero siempre existe un sector dentro de ella que unifica, trasluce y conduce los ideales y acción de la totalidad de la clase en cuestión. Tengamos en cuenta que la circulación monetaria iba generando divisiones en el seno de la nobleza, porque para ser noble o mejor aun, para mantener esa posición se necesitaba dinero.
Ante esta situación la casi totalidad de los nobles, pobres en su mayoría, se oponían tenazmente a cualquier renovación que implicase una reducción de sus privilegios. El siglo XVIII no fue el único, en donde el exclusivismo noble se da, pero si se dio una tendencia a profundizarse al final del antiguo régimen (p.e. en el ejército con la ordenanza de 1781, en la iglesia en donde en 1789 todos los obispos son nobles o en la administración en donde se cierra la entrada a los plebeyos)
La reacción aristocrática, que tal actitud demuestra, no puede imponerse a la sociedad toda. Debido a que las clases dominantes del antiguo régimen se encuentran con la dificultad de que su sociedad civil  esta dispersa. Las corporaciones (religiosas, artesanas…) influyen en la vida de los hombres; este es un miembro del grupo antes que el de una unidad mayor (Estado, Nación…). En esta situación la acción que puede ejercer el poder central más allá del dominio coercitivo es restringido.
En tal sentido tomó importancia la elaboración de una ideología que rescataba al individuo como protagonista, al tiempo que redefine su relación con la sociedad, en especial con el Estado. Esta enunciación teórica de la Ilustración[5] cobrará cuerpo en la praxis revolucionaria.
El concepto de ciudadano es la síntesis. Su contenido especifico estará siempre definido por una correlación de fuerzas  determinada (p.e. mientras que en el 89 serán divididos censitariamente en el año II será un participante activo en la creación de la democracia). Aunque el resultado final será ser la base ideológico-material del futuro consenso del nuevo poder central y de la clase dominante: la burguesía.
La Revolución Francesa señala la llegada a la historia de Francia, de la sociedad burguesa y capitalista. Su característica esencial es la de haber logrado la unidad nacional del país mediante la destrucción del régimen señorial y de los órdenes feudales privilegiados.
Pero en este proceso de construcción/ destrucción, no toda la burguesía estuvo de acuerdo. Esta clase tampoco era homogénea, había sectores de ella que estaban ligados al antiguo régimen, a través de bienes inmuebles, prebendas e intereses. Tengamos en cuenta que  el capital comercial preponderaba sobre el capital industrial en un proceso de transición que no necesariamente involucraba la necesidad de romper con el modo de producción imperante[6]. Este sector de la burguesía comercial tendía siempre al compromiso con la nobleza (p.e. con los decretos del 4-11 de agosto).
La nobleza, sin embargo, se negó a esta alianza mientras que vio una oportunidad de recobrar sus privilegios y tuvo que sufrir  la presión popular, el terror, la dictadura napoleónica y las jornadas gloriosas para que recién en 1830 se comprometieran a un gobierno de unidad.
Sería la pequeña burguesía (sector  numeroso compuesto por tenderos y artesanos) la que a través de la movilización llevaría hasta las últimas consecuencias el programa burgués. No sin contradicciones de un sector que jamás pudo elaborar un programa propio, que se debatió en contra de la gran propiedad siendo ellos propietarios, pidiendo un máximo (fijación de precios) pero que al mismo tiempo no le afectara sus beneficios.
En el campo el odio hacia la aristocracia, al diezmero, unificaba una realidad no tan homogénea. Si bien la pequeña propiedad agrícola era preponderante se iban formando al interior del sector campesinos propietarios de grandes propiedades y campesinos en vías de proletarización. Los primeros buscaron el rompimiento de la comunidad rural que lo gravaba en obligaciones mientras que los segundos faltos de trabajos y cultivo defendían aquello que le permitía vivir.
Hay que comprender la participación y contradicciones de todos estos sectores para entender la progresión y profundización de la revolución de 1789-1793, porque fue la participación de estas capas medias y masas populares la que llevó el programa burgués.
La convención jacobina, no podrá resolver por su propio límite de clase, la contradicción entre centralismo y democracia popular. El movimiento de masas se resecará y la contrarrevolución expandirá el terror blanco. En el marco del reflujo revolucionario aparecerá la conjura de los iguales que vislumbra otra época que aún no estaba madura.
Analizar el proceso de cada revolución, la dinámica de las clases en pugna, conocer cual es la clase que lo hegemoniza, ver sus avances y retrocesos es fundamental para la formación de cualquier revolucionario.


[1] Sans-culottes: Incluía un grupo heterogéneo compuesto por trabajadores, artesanos y pequeños comerciantes.
[2]   “Las clases sociales son grandes grupos de hombres que se diferencian entre sí por el lugar que ocupan en un sistema de producción históricamente determinado. Por las relaciones en que se encuentran con respecto a los medios de producción( relaciones que las leyes refrendan y formulan en su mayor parte), por el papel que desempeñan en la organización social del trabajo. Y, consiguiente, por el modo y la proporción en que perciben parte de la riqueza social de que disponen. Las clases sociales son grupos humanos, uno de los cuales puede apropiarse del trabajo de otros por ocupar puestos diferentes en un régimen determinado de economía social” Lenin.,"Una gran iniciativa"(1919)
[3] Una posición contraria a esta opinión es la del historiador francés Francois Furet "Es indudable que el proceso revolucionario no puede reducirse por entero a un análisis de clases o de grupos sociales en sus determinaciones económicas y sociales globales"
[4] Así la describía un contemporáneo “La maravillosa locura es que en las nueve décimas partes de los campos cercados de Francia el sistema de administración es el mismo que en los openfields(…)Todavía se mantiene la rotación de barbecho (…) y todo esto en suelos como los de Bretaña, Sologne (…) infinitamente mejorables y preparados para el mejor sistema de rotación de Norfolk.(…) Estamos convencidos que una agricultura como la de este reino se encuentra en la misma situación que en el siglo X.”YOUNG, A., Viajes durante los años 1787, 1788 y 1789 por el reino de Francia, 1792-94.
[5] La Ilustración estableció los principios políticos y sociales de la nueva sociedad. Voltaire fue el defensor de la libertad de pensamiento y la tolerancia religiosa. Montesquieu estableció la separación de poderes. Rousseau puso las bases de la soberanía popular y la democracia parlamentaria. La Enciclopedia fue el vehículo principal de expansión de estas ideas frente a las que el Antiguo Régimen no podría resistir
[6] Así describía a la burguesía un contemporáneo “Las ciudades habían aumentado considerablemente; se habían fundado plazas comerciales tales como Lyon, Nantes, Burdeos, Marsella (…) París, que se habían acrecentado de manera asombrosa; en tanto que los nobles abandonaban sus tierras para venir a arruinarse aquí, los plebeyos obtenían de aquí tesoros con la ayuda de su industria. Todas las pequeñas ciudades de provincia habían llegado a ser más o menos comerciantes, casi todos tenían manufacturas o algún objeto particular de comercio. Todas estaban pobladas de pequeños burgueses más ricos y más industriosos que los nobles, y que habían encontrado el medio de enriquecerse [al servicio de los nobles], cuando no podían entregarse a las más altas especulaciones Habían recibido en general una educación que les era más necesaria que a los gentilhombres, de los que unos por nacimiento y por su riqueza, obtenían los primeros puestos del Estado sin mérito y sin talento, mientras que otros estaban destinados a languidecer en los empleos subalternos del ejército [...1Así, en París y en las grandes ciudades, la burguesía era superior en riquezas, en talento y en mérito personal. Tenía en las ciudades de provincia la misma superioridad sobre la nobleza rural, y sentía esta superioridad, aunque en todas partes era humillada."MARQUÉS DE BOUILLÉ, Memorias, t. II.

LA REVOLUCIÓN RUSA




LA REVOLUCIÓN RUSA

Líber Romero

Estamos en los días en que se cumple el 90 aniversario de la Revolución Rusa. Acontecimiento fundamental que marcó la historia de la humanidad. Por primera vez las ideas socialistas adquirían materialidad en un país y la clase obrera conquistaba y se mantenía en el poder. A partir de ese momento la lucha de clases en el ámbito nacional e internacional fue impregnada por la existencia de la URSS.
La victoria de una revolución sólo se produce luego de una encarnizada lucha de clases, pero  también las derrotas, sus causas, su proceso necesitan el estudio exhaustivo para que sean parte de la síntesis. Analizaremos a la Revolución Rusa en todas su etapas: 1905 y la contrarrevolución: de febrero de 1917 a octubre y octubre del 17.
Utilizaremos para las fechas el calendario que en es momento se utilizaba en Rusia (el juliano) y que se diferencia del nuestro en 13 días.

Rusia previo a la Revolución

“El análisis concreto de la realidad concreta es la esencia misma del marxismo” Lenin


Los primeros escritos de Lenin se refieren al estudio de la realidad sobre la que se va actuar. El desarrollo de una teoría revolucionaria necesita aprender la realidad tal cual es y no como queremos que sea. “El desarrollo del capitalismo en Rusia” es un claro ejemplo de la utilización de la teoría marxista en el análisis de una formación económico-social determinada. Era necesario derrotar ideológicamente al populismo y determinar las perspectivas de la lucha revolucionaria de la clase obrera, así como las tareas de la socialdemocracia rusa. Los populistas creían que el capitalismo en Rusia era una regresión y querrían por todos los medios detenerlos para preservar a  la comunidad aldeana (mir).

La tierra y los campesinos

A mediados del siglo XIX la dinastía que reinaba en Rusia comprendía la necesidad de realizar un conjunto de reformas que le permitieran seguir dominando. El retraso político y económico con respecto al resto de Europa se había marcado claramente con la derrota en la Guerra de Crimea (1853-1856) A ello se sumaban las continuas revueltas campesinas producto del hambre y la falta de tierras. Se buscó la salida a través de un conjunto de reformas.
La idea de liberar a los campesinos de la servidumbre, se sabía por lo que había sucedido en el continente, solo era posible si se le garantizaba el usufructo de la tierra. Sin embargo, hacer una reforma agraria  implicaba atacar los propios intereses de clases. Por eso la reforma de 1861 concedió la  liberación de los siervos asegurando la ganancia del terrateniente.
“A los siervos se les concedió la tierra de las propiedades nobiliarias que habían cultivado previamente a cambio del pago de compensaciones en dinero a sus señores. El Estado adelantó esta compensación a la aristocracia, exigiéndosela al campesinado en un periodo de varios años en forma de  “pagos de redención”. En el Norte de Rusia, donde el valor de la tierra era bajo y las cargas serviles se pagaban en especie, los terratenientes obtuvieron en compensaciones monetarias casi el doble del precio del mercado de tierra. En el sur de Rusia, donde las cargas serviles tenían principalmente la forma de prestaciones de trabajo y las ricas y negras tierras permitían una rentable exportación cerealista, la nobleza estafó a sus campesinos hasta en un 25 por 100 de la mejor tierra que les correspondía. Los campesinos, bajo el peso de las deudas de redención, sufrieron, por tanto, una reducción neta del total de tierras que habían cultivado anteriormente para sus familias.“[1]. El monto que los terratenientes se embolsaron por la liberación de los siervos fue cercano a los 2.000 millones de rublos.[2]
La reforma de 1861 liberaba a los campesinos de los señores y se les otorgaron algunos derechos. No obstante, todavía estaban vinculados a la comuna de su aldea (mir), privados del derecho de poseer tierras individualmente y considerados legalmente inferiores a los nobles y otros estamentos jurídicos. Esta situación provocará la negativa de los campesinos  a aceptar la liberación que beneficiaba claramente a la nobleza. El campesino además de pagar por su liberación se convertía en objeto de tributación sin ningún derecho político concreto. Esta resistencia del campesino a desligarse de las relaciones de servidumbre llevó a que a partir de 1881 la liberación fuera obligatoria.
 El capitalismo se desarrollaba en el campo. “El régimen de las relaciones económicas en la aldea de la “comunidad”, no representan en modo alguno un tipo económico especial (“producción popular”, etc) sino un tipo pequeño burgués corriente. Contrariamente a las teorías reinantes en nuestro país durante el último siglo, el campesino comunal ruso no es antagónico con respecto al capitalismo; es, al contrario, su base mas profunda y más firme.”[3] Los campesinos se fueron diferenciando. Del sector de los campesinos más acomodados se desatacaron los kulaks, mientras que otra parte se iba arruinando y pasaba a engrosar el número de los campesinos pobres, asalariados y semisalariados.

El aparato burocrático

La dinastía Romanov había intensificado la agresividad nacionalista rusa que se manifiesta en la opresión sobre los pueblos no rusos. La rusificación se notaba en que casi todos los cargos públicos son ejercidos por rusos e implicaba la prohibición de las lenguas autóctonas. Esto fue el fermento de tendencias separatistas de polacos, ucranianos, tártaro, persas, turcos...
El gobierno reprimió cualquier intento de rebelión, utilizando la represión policial y deportando a los disidentes (en 1913 en Siberia había 13 millones de habitantes de los cuales un millón y medio eran presos políticos) Como parte de esta política de control el zarismo infiltraba los grupos revolucionarios. Uno de los infiltrados más famosos fue que el jefe de la policía secreta Azef era, al mismo tiempo, el jefe de los terroristas antizarista de la oposición. Fue también el caso de los popes Zubatof en Moscú y Gapón en Petersburgo
El 71 % de los  altos cargos del funcionariado civil eran ocupados por la nobleza. Esto generaba que el aparato burocrático estuviera deformado y en algunos aspectos se mostrara ineficaz, En primer lugar los nobles accedían a estos cargos sin tener en cuenta su capacidad. Existían carencias de recursos debido a  que los impuestos se aplicaban sobre una población mayoritariamente campesina. Y por último la superposición de funciones de muchas dependencias estatales las hacía ineficaces. La cantidad de funcionarios era escasa en función del vasto territorio que tenía que cubrir “por cada mil habitantes del Imperio Ruso había solo cuatro funcionarios estatales a finales del siglo, comparados con los 7,3 en Inglaterra y Gales, los 12,6 en Alemania y los 17,6 en Francia”.[4]
El continuo incremento  de las tareas administrativas obligó a delegar funciones. En 1864  se introdujeron los zetsvo, que representaban a la nobleza, a los ciudadanos y a los campesinos. Sin embargo, la dirección correspondía a la nobleza. Obviamente, estas reformas no modificaron el sistema político.

La industrialización y la clase obrera

Sobre el último tercio del siglo XIX se produce una rápida industrialización a partir de la inversión de capitales extranjeros (especialmente, francés y en menor medida, ingleses y belgas). Esto provoca que la burguesía nacional rusa, que carece de intervención en el gobierno y aspira a una revolución democrática, sea estructuralmente débil.
El obrero es superexplotado (trabaja 12 horas como promedio en pésimas condiciones de trabajo) Esta masa de trabajadores procede del campo y constituye una mano de obra no calificada. Producto de la forma en que se industrializa Rusia están altamente concentrados en algunos núcleos urbanos; muchos de ellos son zafrales. Esta última situación hace que exista una vinculación concreta entre el obrero de la ciudad y el campesino.
En 1890, el 71,1 % de la totalidad de obreros fabriles estaba ocupado en grandes fábricas y empresas (con 100 obreros y más). En 1894-1895, las grandes empresas constituyan un 10,1 % de las fábricas y concentraban el 74 % de los obreros fabriles y más del 70 % del total de la  producción. En 1903, las grandes fábricas con más de 100 obreros constituían en la Rusia europea un 17 % del total y concentraban el 76, 6 % de la totalidad de los obreros fabriles. La mayoría de las grandes fábricas eran de origen alemán. Esta concentración obrera en las grandes fábricas y ciudades contribuyó a cohesionar  y organizar a la clase obrera[5].

Rusia al comenzar el siglo XX

Al comenzar el siglo XX Rusia cumplía el papel de gran potencia con una estructura económico-social atrasada. Tenía entre 125 y 140 millones de habitantes. En su interior convivían unas  150 nacionalidades en un vasto territorio de 22 millones de Km2. La economía se basaba fundamentalmente en la agricultura, con una estructura arcaica y escasa modernización técnica. El 80 % de la población estaba dedicada a esta actividad. Las mejores  tierras están concentradas en pocas manos (el 3,6% de los propietarios tiene el 72,2% de la tierra) Al mismo tiempo existían millones de campesinos sin tierra que se veían obligados a trabajar como jornaleros en los inmensos dominios de los terratenientes.  La burguesía nacional era débil. La clase obrera crecía vertiginosamente y estaba altamente concentrada. En 1875, había 262 fábricas y 37.000 obreros. En 1900, 38.000 fabricas y 4 millones de obreros.
El conjunto de contradicciones existentes estallará en 1905.



"El paso del poder de manos de una clase a otra es el síntoma primero, principal y básico de una revolución, tanto en el sentido estrictamente científico de ese concepto, como en el sentido político práctico" (Lenin)

La guerra mundial y sus consecuencias

Las consecuencias humanas y materiales de la Primera Guerra Mundial se hicieron sentir en todos los países que participaron en la contienda, especialmente en los países más atrasados, como Rusia[6].
La industria de guerra devoraba todos los recursos: un 50% de la producción total y cerca del 75% de la textil tuvo que destinarse a cubrir las necesidades del ejército y la guerra. Rusia perdió, en manos alemanas,  las minas de carbón y las fábricas de Polonia( cerca de la quinta parte de su industria).
Las derrotas en el frente, el nefasto aprovisionamiento de la tropa, la desorganización del transporte, y la indignidad y abusos de los oficiales acabaron por desmoralizar completamente a los soldados rusos, constituidos mayoritariamente por campesinos. Las insubordinaciones y deserciones adquirieron proporciones masivas. Al mismo tiempo, la escasez, la miseria, el hambre y la subida vertiginosa de los precios en el interior del país hacían intolerables las condiciones de vida de los obreros y campesinos. Todo esto minó la moral "patriótica" de la sociedad, haciendo recaer sobre el círculo dirigente del zar toda la responsabilidad del desastre (existía una sensación de traición por parte del Gobierno).
A ello se sumaba que era el invierno mas frío en años. La nieve producía colapso en el ferrocarril y en la llegada de suministros a las ciudades. El acaparamiento y la especulación con los productos de primera necesidad eran cosa de todos los días y se producían grandes colas en procura del pan.

La revolución democrático burguesa de Febrero

La revolución de 1917 comienza con el festejo de la conmemoración del día internacional de la mujer. El 23 de febrero hay una manifestación en la capital, las mujeres fueron las protagonistas de esta jornada. Las trabajadoras de la industria textil del distrito de Vyborg se habían declarado en huelga ante la falta de pan. A ellas se les unen los hombres de las fábricas cercanas. Los obreros marcharon por la perspectiva Nevsky al grito de  "Paz y Pan" y "Abajo la Autarquía". Los cosacos que se enviaron a detenerlos eran reservistas y se negaron a reprimir.
El 24 los trabajadores resolvieron volver a tomar las calles. A media mañana cerca de 150.000 trabajadores habían salido y se dirigieron al centro.
El día 25 los bolcheviques encabezan la huelga en las principales fábricas de la ciudad, hay 200.000 trabajadores en la calle. La policía intenta pararlos pero los cosacos se ponen a favor de los manifestantes. El día 26 el centro de Petrogrado[7] se había convertido en un campamento militar. El zar disuelve la Duma y ordena que se aplaste la sublevación pero las tropas de la guarnición se niegan a disparar, y se rebelan contra sus jefes. El 27 se produce el motín en la guarnición de Petrogrado lo que cambió la potencialidad de las protestas al verse el zarismo privado del control militar de la capital. Los soldados y los obreros van a confraternizar, los presos políticos son liberados. Ese día se anuncia en el palacio de Taúride (sede de la Duma) el establecimiento de un Comité Provisional Ejecutivo del Soviets de Diputados. Esa noche se elige un Comité Ejecutivo y se define crear un único soviets de obreros y soldados. Los representantes de la Duma disuelta crean un Comité Provisional para restablecer el orden y las instituciones. Ambas instituciones funcionaban en el mismo Palacio. El 28 se toma la prisión de San Pedro y San Pablo (símbolo de la opresión).
Se producen negociaciones entre el ala derecha del ejecu999999tivo del soviets y los integrantes de la Duma para lograr un gobierno en común. Se trataba de controlar la revolución. El 2 de marzo se organiza un gobierno provisional, presidido por el príncipe Lvov. Se da de hecho la existencia de un doble poder: el del gobierno provisional y el de los soviets.
“Por toda Rusia se extendieron los soviets locales de obreros y campesinos. Algunas ciudades y distritos se autoproclamaron repúblicas soviéticas. Los comités obreros de fábricas  se atribuyeron el ejercicio exclusivo de la autoridad en su campo. Los campesinos se apoderaron de la tierra y la repartieron entre ellos. Y todo lo demás se eclipsaba ante la demanda de paz, de poner fin a los horrores de la guerra sangrienta y sin sentido. En las unidades militares, grandes y pequeñas, desde las brigadas hasta las compañías, se eligieron comités de soldados, que a menudo pedían la elección de los oficiales y desafiaban a la autoridad. En el frente, los ejércitos abandonaron las duras imposiciones de la disciplina militar, y lentamente comenzaron a desintegrarse.”[8]

La dualidad de poderes


Por su contenido de clase burgués el gobierno provisional  era incapaz de resolver las necesidades del conjunto del pueblo: los soldados (fin de la guerra), de los obreros (jornada de 8 horas, y mejoras saláriales), de los campesinos (reparto de tierras) y de las minorías nacionalistas (república federal).
En este contexto los mencheviques pretenden que se desarrolle la fase democrático-burguesa, apoyando "críticamente al gobierno" hasta que llegue el momento de la  revolución socialista.
El 3 de marzo  el Soviets hace un llamamiento a los pueblos del mundo. Se renunciaba  a los objetivos de las guerras zaristas y se llamaba a protestar contra la guerra imperialista. Posteriormente el 21/3 el Soviets adopta una resolución basada en el “defensismo revolucionario”: unidad nacional para la defensa de Rusia en combinación con una campaña de paz internacional a favor de un acuerdo democrático sin anexiones ni indemnizaciones. El ministro de Guerra Miliukov agrega una carta personal a este comunicado, dirigido a los países beligerantes,  en donde reafirmaba que Rusia seguía comprometida con la victoria final. Al darse a conocer públicamente este documento se produce un estallido espontáneo de las masas indignadas e impacientes por la actitud del gobierno.
Esta revuelta fracasa al carecer de conducción y porque la burguesía logra cooptar a sectores de la dirección de los Soviets. Estos participan contentos olvidando el carácter de clase del gobierno. Se forma un gobierno de coalición (Kadete y mencheviques),  que planea continuar la guerra y conseguir una paz que por lo menos no sea desfavorable.
"La revolución enseña a todas las clases con rapidez y una profundidad que no se da nunca en épocas normales y pacíficas. Y los capitalistas, mejor organizados, más expertos en materia de lucha de clases y de política, fueron quienes aprendieron con mayor rapidez. Cuando vieron que la posición del gobierno era insostenible, echaron mano de un método que desde 1848 había venido practicándose constantemente por los capitalistas de otros países para engañar, dividir y debilitar a los obreros. Este método es el de los llamados gobiernos de "coalición" o sea los gobiernos mixtos formados por elementos de la burguesía y por tránsfugas del socialismo"[9]
En el imaginario colectivo se nos representa un partido bolchevique sin fisuras cuando en realidad se producía una fuerte discusión sobre la cuestión del poder y como acceder a él.[10] El centro de la discusión, en estos meses,   era el papel de la clase obrera y su partido: ser furgón de cola de la burguesía y esperar que ella cumpla su papel o asumir la vanguardia revolucionaria, conquistando la hegemonía del proceso para realizar la tarea que la burguesía ya no es capaz de cumplir. En abril de 1917 los bolcheviques estaban apoyando críticamente al gobierno provisional (entre ellos Kamenev y Stalin)[11]. Hay que tener presente que en el partido bolchevique se  va a admitir la existencia de fracciones hasta 1921[12].

Las tesis de abril y el viraje del Partido


En este contexto  Lenin plantea las tesis de abril[13],  no sin oposición[14], marcando la estrategia a seguir por los bolcheviques.
1-La guerra es una guerra imperialista, pero existen amplios sectores de la población que creen que están defendiendo a la revolución. Esto implica aclararles el error en forma paciente y “demostrarles que sin derrocar el capital es imposible poner fin a la guerra con una paz verdaderamente democrática y no con una paz impuesta por la violencia.”
2-“La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado.
Este tránsito se caracteriza, de una parte, por el máximo de legalidad (Rusia es hoy el más libre de todos los países beligerantes); de otra parte, por la ausencia de violencia contra las masas y, finalmente, por la confianza inconsciente de éstas en el gobierno de los capitalistas, los peores enemigos de la paz y del socialismo.
Esta peculiaridad exige de nosotros habilidad para adaptarnos a las condiciones especiales de la labor del partido entre masas inusitadamente amplias del proletariado que acaban de despertar a la vida política. “
3-“En estas circunstancia los bolcheviques no pueden dar ningún apoyo al Gobierno Provisional que es un gobierno de capitalistas (…)”
4- En los Soviets  los bolcheviques se encuentran en minoría frente al bloque “de todos los elementos pequeñoburgueses y oportunistas -sometidos a la influencia de la burguesía y que llevan dicha influencia al seno del proletariado (…) Explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario y que, por ello, mientras este gobierno se someta a la influencia de la burguesía, nuestra misión sólo puede consistir en explicar los errores de su táctica de un modo paciente, sistemático, tenaz y adaptado especialmente a las necesidades prácticas de las masas.
Mientras estemos en minoría, desarrollaremos una labor de crítica y esclarecimiento de los errores, propugnando al mismo tiempo, la necesidad de que todo el poder del Estado pase a los Soviets de diputados obreros, a fin de que, sobre la base de la experiencia, las masas corrijan sus errores.
5- Nuestro objetivo no puede ser una república parlamentaria  sino una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, organizados de  abajo arriba
8-Nuestra tarea  inmediata, no es la “implantación” del socialismo “sino pasar únicamente a la instauración inmediata del control de la producción social y de la distribución de los productos por los Soviéts de diputados obreros."
Recién en la Conferencia Panrusa del Partido se asume que la esencia de las tesis son correctas pero que  es necesario un largo periodo de agitación para que la línea del partido llegue a las grandes masas.
Entre febrero y julio la dualidad de poderes  permite que Lenin prevea la posibilidad de un camino pacífico hacia el cambio de clases en el poder.
En el primer Congreso de los Soviet realizado en mayo, los bolcheviques  son minoría 105 delegados en 822. El cambio en la correlación de fuerzas que se va  a producir en octubre demostró la capacidad del partido de traducir la estrategia en acción política. La línea del partido se hizo carne en la masa.[15]

Las jornadas de julio y sus enseñanzas


El gobierno provisional define seguir con la guerra. Kerensky, ministro de guerra,  nombra a Brusilov comandante en jefe del ejército y se inicia una ofensiva contra el ejército alemán. Se quería estar en el reparto imperialista al finalizar la guerra buscado  generar un enemigo exterior para movilizar al pueblo y al mismo tiempo desmantelar algunos de los regimientos más conscientes y combativos de la capital. No es casual que se quiera movilizar al frente a la guarnición de Petrogrado. La ofensiva que en los cálculos iba a tener un costo de 6000 hombres fracasa (mueren 400.000).
El 3 de julio se desarrollaron manifestaciones espontáneas en Petrogrado que desembocó en una gran manifestación con armas en la mano de los obreros y soldados solicitando el pasaje del poder a los soviets, "(…)a pesar que los bolcheviques se esforzaron por contener la explosión, a la que, naturalmente, tenía que esforzarse por imprimir la forma mas organizada, que fuese posible"[16]
La situación muestra que los bolcheviques no compartiendo la medida la encabezan y asumen sus consecuencias. La movilización de las masas puede superar a la organización del partido más organizado y fogueado. Lo esencial es saber como pararse ante esta situación sin perder de vista los objetivos ni la realidad histórico concreta. No basta con que sea necesario o deseable tomar el poder. En tal sentido Lenin realiza un crítico análisis de la correlación de fuerzas existentes, del estado de conciencia de las masas y del grado de incidencia del partido.
 "El 3 y 4 de julio se podía, sin faltar a la verdad, plantear el problema así: lo justo era tomar el Poder, pues, de no hacerlo, los enemigos nos acusarán igualmente de insurrectos y nos tratarán como a tales. Pero de aquí no se podía hacer la conclusión de que hubiera sido conveniente tomar el Poder en aquel entonces, pues a la sazón no existían las condiciones objetivas necesarias para que la insurrección pudiera triunfar.
1) No teníamos todavía con nosotros a la clase que es la vanguardia de la revolución. No contábamos todavía con la mayoría de los obreros y soldados de las capitales. (…) 2) No existía entonces un ascenso revolucionario de todo el pueblo.(…) 3) Entonces, las vacilaciones no habían cobrado todavía proporciones de serio alcance político general en las filas de nuestros enemigos y en las de la pequeña burguesía indecisa.  (…) 4) Por eso, en los días 3 y 4 de julio, la insurrección habría sido un error: no habríamos podido mantenernos en el Poder ni física ni políticamente. No habríamos podido mantenernos físicamente, pues aunque por momentos teníamos a Petersburgo en nuestras manos, nuestros obreros y soldados no estaban dispuestos entonces a batirse y a morir por Petersburgo: les faltaba todavía el "ensañamiento", el odio hirviente tanto contra los Kerenski, como contra los Tsereteli y los Chernov. Nuestros hombres no estaban todavía templados por las persecuciones contra los bolcheviques, en que participaron los eseristas y mencheviques.
Políticamente, los días 3 y 4 de julio no habríamos podido sostenernos en el Poder, pues, antes de la kornílovada, el ejército y las provincias podían marchar y habrían marchado sobre Petersburgo."[17]
El día 4, el gobierno llama a tropas leales del frente y toman el control de la capital. Después de aplastar a sangre y fuego  a los manifestantes, Kerensky acusa a los bolcheviques de traidores y sus líderes ingresan en prisión(800 bolcheviques son arrestados). Lenin pasa a la clandestinidad.
El cambio de correlación de fuerza se debió a dos hechos. Por un lado la acusación  que Lenin y los bolcheviques recibía dinero de los alemanes y por otro la llegada de las tropas reaccionarias del frente.
En julio finaliza el dualismo de poder. Esto  pone en  el  tapete el triunfo de la contrarrevolución o la victoria de la revolución, pero no ya mediante la vía pacífica sino mediante la insurrección armada.

El retroceso obligado


Cuando la meta de la conquista del poder se vuelve inmediata Lenin "aprovecha" la clandestinidad para hace un esfuerzo de síntesis teórica. En este lapso escribirá "El estado y la revolución". Se trata de precisar el significado del Estado para el marxismo deformado por el revisionismo.
 "El Estado es una organización especial de la fuerza, es una organización de la violencia para la represión de una clase cualquiera. ¿Qué clase es la que el proletariado tiene que reprimir? Sólo es, naturalmente, la clase explotadora, es decir, la burguesía. Los trabajadores sólo necesitan el Estado para aplastar la resistencia de los explotadores, y este aplastamiento sólo puede dirigirlo, sólo puede llevarlo a la práctica el proletariado, como la única clase consecuentemente revolucionaria, como la única clase capaz de unir a todos los trabajadores y explotados en la lucha contra la burguesía, por la completa eliminación de ésta.
Las clases explotadoras necesitan la dominación política para mantener la explotación, es decir, en interés egoísta de una minoría insignificante contra la mayoría inmensa del pueblo. Las clases explotadas necesitan la dominación política para destruir completamente toda explotación, es decir, en interés de la mayoría inmensa del pueblo contra la minoría insignificante de los esclavistas modernos, es decir, los terratenientes y capitalistas."[18]
Ante la posibilidad de acceder al poder se desarrolla y profundiza el concepto de dictadura del proletariado.
"Pero la dictadura del proletariado, es decir, la organización de la vanguardia de los oprimidos en clase dominante para aplastar a los opresores, no puede conducir tan sólo a la simple ampliación de la democracia. A la par  con la enorme ampliación del democratismo, que por  vez  primera  se convierte en un democratismo para los pobres, en un democratismo para el pueblo, y no en un democratismo para los ricos, la dictadura del proletariado implica una serie de restricciones puestas a la libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas. Debemos reprimir a éstos, para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada, hay que vencer por la fuerza su resistencia, y es evidente que allí donde hay represión, donde hay violencia no hay libertad ni hay democracia.(...)Democracia para la mayoría gigantesca del pueblo y represión por la fuerza, es decir, exclusión de la democracia, para los explotadores, para los opresores del pueblo: he ahí la modificación que sufrirá la democracia en la transición del capitalismo al comunismo." [19]

La intentona de golpe de Kornilov


Kerensky se proponía instaurar una república parlamentaria. En Moscú reúne (12-14 de agosto) una Conferencia de Estado, a la que asisten representantes de los soviets y antiguos diputados de las Dumas para elegir un modelo de Estado para Rusia. Los bolcheviques llamaron a denunciarla como órgano contrarrevolucionario. Durante su sección 400.000 obreros moscovitas se movilizaron contra la reunión. Desde ahí Kornilov demando que fueran disueltos todos los comités y soviets, que se reforzara la disciplina, que se prohibieran los mítines y reuniones y se elevara la autoridad y el poder de la oficialidad.
A fines de agosto se produce un contraataque de los sectores más reaccionaros. La derecha y los militares más intransigentes (zaristas) se muestran impacientes y piensan que la movilización popular debe cesar. Encabezados por el general Kornilov, quieren instaurar una dictadura política. Solo a último momento Kerenky se deslinda de la intentona golpista, por temor a las masas, y plantea enfrentarlo pero sin fuerzas. El gabinete renuncia y se le da todo el poder al primer ministro, este destituye al Kornilov que se niega a hacerlo. El 25 de agosto el general da la orden para atacar Petrogrado y aniquilar a los bolcheviques. Es el inicio de la ofensiva del golpe de estado.
Los bolcheviques salen de la clandestinidad y enfrentan la contrarrevolución, pero  sin apoyar al gobierno. “En eso días críticos, el partido bolchevique actuó como la fuerza dirigente para cohesionar el ejército de la revolución. Teniendo en cuenta la nueva situación, los bolcheviques no exhortaban en ese momento a derrocar a Kerensky, sino que centraban la atención en la lucha contra el enemigo principal. En esas condiciones, llamar al derrocamiento de Kerensky habría significado trabajar para el enemigo, ayudar a la contrarrevolución. Pero apoyar a los Kerensky como los hacia los mencheviques y eseristas habría sido engañar a las masas difundiendo la peligrosa ilusión de que el no tenía relación con la kornilivada”[20]. El intento de golpe contrarrevolucionario es enfrentado con las masas en la calle y es derrotado.
El 1 de setiembre se forma un directorio de 5 miembros, que carece de poder real.
Las masas reconocen el papel de los bolcheviques y estos comienzan a ganar posiciones en los soviets. “(...)En setiembre la clase obrera y los bolcheviques vuelven a estar a la ofensiva, mientras en los campos la lucha de los campesinos da un salto adelante y pasa a la confiscación directa de las tierras, sin esperar legitimaciones jurídicas.
Se cumple, en el curso de escasas semanas, un enorme desplazamiento de las masas a favor delos bolcheviques. Estos logran así conquistar, en setiembre, la mayoría en los soviets de Petrogrado y Moscú
´ Los bolcheviques, habiendo obtenido la mayoría en los soviets de diputados obreros y soldados de las dos capitales pueden y deben tomar en sus manos el poder estatal (Lenin)’ “[21]. Los dados ya están echados. En los días siguientes se preparará la insurrección de Octubre.

Acercándonos a octubre


La insurrección de octubre muestra la capacidad del Partido Bolchevique para discernir y aprovechar el momento exacto del proceso de la acumulación de fuerzas en donde es mayor la debilidad del enemigo, atacándolo en su punto más débil, para conquistar el poder. Conquista que se diferencia claramente de el golpe de estado blanquista.
"Para poder triunfar, la insurrección debe apoyarse no en una conjuración, no en un partido, sino en la clase más avanzada. Esto en primer lugar. La insurrección debe apoyarse en el auge revolucionario del pueblo. Esto en segundo lugar. La insurrección debe apoyarse en aquel momento de viraje en la historia de la revolución ascensional en que la actividad de la vanguardia del pueblo sea mayor, en que mayores sean las vacilaciones en las filas de los enemigos y en las filas de los amigos débiles, a medias, indecisos, de la revolución. Esto en tercer lugar. Estas tres condiciones, previas al planteamiento del problema de la insurrección, son las que precisamente diferencian el marxismo del blanquismo."[22]
El proceso por el cual se llega al 25 de octubre no fue un camino de rosas a la interna de la organización comunista. Es los días previos se debatió fuertemente sobre la viabilidad o no de la insurrección. En este debate se nota con gran claridad la altura política de Lenin. Su visión estratégica y táctica. Su firmeza revolucionaria y su conocimiento del Partido.
La crisis revolucionaria en Rusia asumía un carácter cada vez más amplio y profundo. Las masas habían perdido la confianza en los partidos mayoritarios y la asonada de Kornilov había mostrado los dientes de la contrarrevolución. En el frente los soldados desertaban por miles. En la ciudad crecía sin cesar el movimiento de huelgas (metalúrgicos, textiles, mineros, curtidores y tipógrafos). En el campo, en especial a partir de setiembre que era el momento de la cosecha otoñal, la lucha contra los terratenientes se profundizó. Los campesinos hartos de esperar que el Gobierno Provisional cumpliera sus promesas sobre la tierra hacían de hecho una reforma agraria. Al mismo tiempo, ganaba terreno el movimiento de liberación nacional.
En ese contexto la burguesía  para lograr mantener a la revolución bajo su control convocó desde el Gobierno Provisional (con apoyo menchevique y eserista) a una Conferencia Democrática que posteriormente instituyó un preparlamento.
El Comité Central electo el VI congreso[23] resolvió participar de la Conferencia y después integrar el preparlamento no teniendo en cuenta o subvalorando el sentir de las masas. Lenin asume que fue un error del Partido participar de la conferencia, llama a hacerle el boicot a la farsa del preparlamento y a preparar técnicamente la insurrección.
 En ese marco es que Lenin escribe un conjunto de cartas incitando al Partido para prepararse para la insurrección. En el proceso Lenin desarma los argumentos de aquellos que desde otras filas buscan minar la confianza de los bolcheviques en su capacidad de tomar el poder. Sin embargo, en el seno del CC se produce vacilaciones en torno a qué camino seguir. Las cartas no son publicadas en forma completa y frente a esta situación insiste y mete presión: “(...)Me veo obligado a dimitir de mi Cargo en el CC, cosa que hago, y a reservarme la libertad de hacer agitación en las organizaciones de base del Partido y en su Congreso.
Porque estoy profundamente convencido de que si “esperamos” al Congreso de los Soviets y dejamos pasar el momento, hundiremos a la revolución”[24].
La resolución de abandono del preparlamento se toma finalmente el 5 de octubre y los bolcheviques se retiran en la sección inaugural.

La insurrección como arte

En la carta del 8 de octubre dirigida al CC, Lenin sintetiza en forma magnifica las técnicas de la insurrección y como debe aplicarse  en la situación rusa.“(...) la insurrección armada es una forma especial de la lucha política, sometida a leyes especiales, que deben ser profundamente analizadas. Carlos Marx expresó esta verdad de un modo muy tangible al escribir que "la insurrección armada es, como la guerra, un arte ".
Marx destaca entre las reglas más importantes de este arte las siguientes:
1. No jugar nunca a la insurrección, pero una vez empezada estar firmemente convencido de que es necesario ir hasta el final.
2. Hay que concentrar en el lugar decisivo y en el momento decisivo una gran superioridad de fuerzas, porque, de lo contrario, el enemigo, mejor preparado y organizado, aniquilará a los insurrectos.
3. Una vez comenzada la insurrección, se debe proceder con la mayor decisión y pasar obligatoria e incondicionalmente a la ofensiva. "La defensiva es la muerte de la insurrección armada".
4. Hay que esforzarse por sorprender al enemigo, hay que aprovechar el momento en que sus tropas se hallen dispersas.
5. Hay que esforzarse por obtener éxitos diarios por pequeños que sean (incluso podría decirse a cada hora, si se trata de una sola ciudad), manteniendo a toda costa la "superioridad moral ".
Marx resume las enseñanzas de todas las revoluciones, en lo que a la insurrección armada se refiere, citando las palabras de "Dantón, el más grande maestro de táctica revolucionaria que hasta hoy se conoce: audacia, audacia y siempre audacia"
Aplicado a Rusia y a octubre de 1917, esto quiere decir: ofensiva simultánea, lo más súbita y rápida posible, sobre Petersburgo, indefectiblemente de fuera y de dentro, de los barrios obreros, de Finlandia, de Reval, de Kronstadt, ofensiva de toda la flota y concentración de una superioridad gigantesca de fuerzas contra nuestra "guardia burguesa" (los cadetes militares), formada por unos 15.000 ó 20.000 hombres (acaso más), contra las tropas de nuestra "Vendée"(una parte de los cosacos), etc.
Combinar nuestras tres fuerzas principales, la flota, los obreros y las unidades militares, de tal modo, que, por encima de todo, podamos ocupar y conservar, cualquiera que sea el número de bajas que ello nos cueste: a) teléfonos; b) telégrafos; c) las estaciones ferroviarias y d) los puentes en primer término.
Seleccionar a los elementos más decididos (nuestras "tropas de choque" y la juventud obrera, así como a los mejores marineros) y formar con ellos pequeños destacamentos destinados a ocupar los puntos más importantes y a participar en todos los sitios en las operaciones de más importancia, como por ejemplo:
Cercar y aislar a Petersburgo, apoderarse de la ciudad mediante un ataque combinado de la flota, los obreros y las tropas: he aquí una misión que requiere habilidad y triple audacia.
 Formar, con los mejores obreros, destacamentos armados de fusiles y bombas, para atacar y cercar los "centros" del enemigo (colegios militares, telégrafos y teléfonos, etc.). La consigna debe ser: antes morir todos que dejar pasar al enemigo.
Esperemos que, si se decide la insurrección, los jefes aplicarán con éxito los grandes preceptos de Dantón y Marx.
El triunfo de la revolución rusa y de la revolución mundial depende de dos o tres días de lucha. “[25]

La preparación


Estando en Finlandia Lenin solicita al CC poder trasladarse a Petrogrado y así se  resuelve el día 3. El 7 de octubre Lenin llega a Petrogrado y el 10 de octubre, se reúne por primera vez con el CC electo en julio. En esta noche se definirá preparar la insurrección armada:
“El Comité Central reconoce que tanto la situación internacional de la revolución rusa (sublevación de la flota alemana, manifestación extrema del progreso de la revolución socialista mundial en toda Europa y amenazas de una paz imperialista, con el fin de socavar la revolución en Rusia), como la situación militar (la indudable decisión de la burguesía rusa de Kerensky y Cia, de entregar Petrogrado a los alemanes), la conquista de la mayoría en los Soviets por el partido proletario, el levantamiento campesino y el giro de la confianza popular hacia nuestro Partido(las elecciones de Moscú) y finalmente, la evidente preparación de una nueva aventura de Kornilov (alejamiento de las tropas de Petrogrado, concentración de cosacos cerca de Petrogrado, cerco de Minsk por los cosacos, etc), coloca a la orden del día la insurrección armada.
El Comité Central hace constar que la insurrección armada es inevitable y propone a todas las organizaciones del Partido guiarse por ello y desde este punto de vista discutir y resolver todos los problemas de orden práctico(el congreso de los Soviets de la región Norte, el alejamiento de las tropas de Petrogrado, la intervención de los habitantes de Moscú y de Minsk”[26]
La resolución salió con los votos contrarios de Kamenev y Zinoviev. Estando de acuerdo con la medida Trostky quería retrasar la insurrección hasta que el congreso de los soviets se reuniera y tomara una postura.
El día 11 Kamenev y Zinoviev realizan un una declaración enviada a todos los organismos del partido manifestado sus discrepancias con la decisión del CC. El 16 de octubre en una reunión ampliada del CC se reafirma la resolución adoptada el 10.[27]
Posteriormente Kamenev en acuerdo con Zinoviev, el 18 de octubre, hace pública sus discrepancias en el diario de Gorky “Novaya Zhizn". Con esta actitud se violaba la reserva partidaria y se dejaba expuesto al Partido a la contrarrevolución. Lenin pedirá la expulsión del Partido de ambos por traidores a la revolución. En el proceso Stalin adopta una postura conciliadora y publica una carta de Zinoviev en donde este niega las acusaciones de Lenin. Stalin opinaba que el tema estaba concluido “el tono áspero del articulo del camarada Lenin no cambia en nada el hecho de que, en lo fundamental, seguimos siendo solidarios de un mismo ideal”. El CC reunido el 20 de octubre aceptó la dimisión de Kamenev, su retirada del CC, y obligó a Kamenev y a Zinoviev a abstenerse de toda manifestación en contra de las decisiones del CC y de la línea de trabajo trazada por él.
Las declaraciones publicas era la excusa que buscaba Kerensky. Inmediatamente  quiere mandar al regimiento de Petrogrado al frente de combate, como en julio lo que se trataba es desmontar a las fuerzas más revolucionaras de la capital.
Sobre el día 20 se reúne por primera vez el Comité Militar Revolucionario[28] que asume la dirección del regimiento de la capital. Será desde el CMR que se aplicaran las líneas del plan:
Los bolcheviques cuentan con los 20.000 miembros de la guardia roja, 11 barcos de guerra y 10.000 marinos y parte de los soldados de Petrogrado.
En la mañana del 24 Kerensky manda clausurar al diario bolchevique “Rabochi Put” enviando carros de asalto a la redacción y a la imprenta. La guardia roja recupera la imprenta. Ese día desesperado falsificó las firmas de los miembros del Soviets para traer tropas del frente de batalla para atacar la ciudad. Dudaba que los soldados respondieran a un llamado del Gobierno provisional
El día 25 de octubre(7 de noviembre) en que se reunía el segundo congreso Panruso de los soviets de diputados obreros y soldados. En el mismo los bolcheviques tenían 399 delegados en 649. Nótese el tono de la carta de Lenin la noche anterior.
"Escribo estas líneas el 24 por la tarde. La situación es crítica en extremo. Es claro como la luz del día que hoy todo lo que sea aplazar la insurrección significará verdaderamente la muerte.
Poniendo en ello todas mis fuerzas, quiero convencer a los camaradas de que hoy todo está pendiente de un hilo, de que en el orden del día figuran cuestiones que no pueden resolverse por medio de conferencias, ni de congresos (aunque sean incluso congresos de los Soviets), sino únicamente por los pueblos, por las masas, por medio de la lucha de las masas armadas.(…)¡¡No se puede esperar!! ¡¡Nos exponemos a perderlo todo!!(…)Aguardar a la votación incierta del 25 de octubre sería echarlo todo a perder, sería un puro formalismo; el pueblo tiene el derecho y el deber de decidir estas cuestiones no mediante votación, sino por la fuerza; tiene, en momentos críticos de la revolución, el derecho y el deber de enseñar el camino a sus representantes, incluso a sus mejores representantes, sin detenerse a esperar por ellos.
Así lo ha demostrado la historia de todas las revoluciones, y los revolucionarios cometerían el mayor de los crímenes, si dejasen pasar el momento, sabiendo que de ellos depende la salvación de la revolución, la propuesta de paz, la salvación de Petrogrado, la salida del hambre, la entrega de la tierra a los campesinos.
El gobierno vacila. ¡Hay que acabar con él, cueste lo que cueste!
Demorar la acción equivaldría a la muerte."[29]

El 25-26 de Octubre


El día 25 a primeras horas de la mañana un grupo de soldados y marineros  irrumpieron en el Palacio Marinsky y ordenaron que los diputados se dispersaran, con lo que se disuelve el preparlamento. Las operaciones continúan  con la ocupación de las estaciones, arsenales, centrales telefónicas, ministerios y bancos del Estado.
El Palacio  del Smolny se convirtió en el cuartel general de la revolución. Los cañones de Krostand dieron el aviso para el asalto final al Palacio de Invierno donde estaba alojado el gobierno provisional.
En medio de la batalla, a las 22.45,  da inicio el II Congreso de los Soviets. Los bolcheviques se presentan ante el congreso Panruso de los soviets y le entregan el poder. Los delegados del Bund, los mecheviques y eseristas de derecha se retiran y califican a los hechos de conjura militar.
El Congreso emite un llamamiento asumiendo el poder  y afirmando que el Gobierno Provisional queda derrocado. "El poder de los Sovíets propondrá una paz democrática inmediata a todos los pueblos y un armisticio inmediato en todos los frentes. Asegurará el paso, sin indemnización, de la tierra de los terratenientes, de la Corona y de los conventos a los comités campesinos; defenderá los derechos del soldado llevando a cabo la completa democratización del ejército, implantará el control obrero sobre la producción; asegurará la reunión de la Asamblea constituyente en el plazo acordado; se preocupará de abastece a las ciudades de pan y al campo de artículos de primera necesidad y garantizará a todas las nacionalidades que pueblan Rusia el verdadero derecho de autodeterminación"[30]
El 26 de octubre se resuelven tres decretos:
El decreto de la Paz  El congreso proponía a los países beligerante ”la paz inmediata, sin anexiones(...), ni contribuciones, como una paz justa o democrática, como la ansia la aplastante mayoría de los obreros y clases trabajadoras de todos los países beligerantes”[31]. Convertía en pública todos los tratados, poniendo en evidencia el carácter imperialista de los mismos. Llamaba a los obreros de los tres estados más importantes en guerra (Inglaterra, Francia y Alemania) a que ayudaran a llevar rápidamente la paz.
El decreto sobre la tierra: ”Queda abolida en el acto sin ninguna indemnización la propiedad terrateniente”. Las tierras de la Iglesia, de la Corona y los terratenientes pasaban a disposición de los comités agrarios  subdistritales y de los soviets de diputados campesinos. Mediante este decreto se les entregaron a los campesinos mas de 150 millones de hectáreas. Además quedaban libres de pagar las rentas a los terratenientes, rentas cuyo valor subía a 500 millones. Se declara abolida la propiedad privada y todas las propiedades que se indican pasan a ser administradas por los soviets campesinos"[32]
El decreto sobre la Formación del gobierno obrero y campesino. El congreso nombra a los primeros comisarios del pueblo[33], solo integrado por bolcheviques. Los eseristas de izquierda que estaba de acuerdo con la acción de los  bolcheviques no integraron esta dirección por querer un gobierno de coalición socialista.
Días después se aprobará el decreto sobre el control obrero. “”Queda establecido el control obrero sobre la producción, conservación y compra-venta de todos los productos y materias primas, en todas las empresas industriales, comerciales, bancarias, agrícolas, etc., que cuenten con cinco obreros y empleados( en conjunto), por lo menos, o cuyo giro anual no sea inferior a 100.000 rublos” [34]
Los decretos sintetizaban el reclamo de centenas de miles de rusos y que como ellos mismo había observado la burguesía era incapaz de cumplir. Se afirmaba sin dilación el cambio de clases en el poder. Se iniciaba así el proceso, contradictorio y complejo, de construcción del socialismo. Según Hobsbawn "La revolución de octubre originó el movimiento revolucionario de mayor alcance que ha conocido la historia moderna".



La NEP
            La situación de escasez provocada por la guerra civil y el comunismo de guerra provocó que se intentase un cambio en la política económica para  incentivar la producción. La NEP era un cambio transitorio sus principales puntos era:
            -Desnacionalización de las empresas industriales que tenían menos de 20 obreros.
            -Entrega de varias empresas industriales en arriendo o a titulo de concesión a capitales extranjeros.
            -Restablecimiento del comercio libre interior, con reservas para el Estado del comercio exterior.
            -Estímulos a la participación de técnicos extranjeros.
            -Reforma monetaria (1924), acabando con la desvalorización y creando una moneda estable.
            Restablecimiento de relaciones comerciales con otros países (Inglaterra, Alemania, Italia, Noruega, Austria, Suecia, Checoslovaquia, Irán, Afganistán, Turquía y Mongolia).
            -Restablecimiento parcial del derecho de herencia, que había sido suprimido en 1918.
            La NEP reconcilio a los campesinos con el régimen pero permitió la formación de una clase acomodada. La clase obrera pasa a ser la menos favorecida.
            La NEP tuvo éxito al recuperar la economía pero era incapaz de producir una industrialización rápida. El 82% de la población era campesina. Era muy poco lo que los campesinos podían comprar a las ciudades y que los tentase a vender su excedente antes de consumirlo ellos o venderla en los pueblos (fue la crisis de las tijeras, para que producir mas para recibir mas salario sino tenía que comprar ¿pero como aumentar los artículos sin aumentar la productividad?)
            La planificación
            La necesaria industrialización aunque puedo ser menos violenta, si hubiera sido otro el dirigente igual habría llevado sus costes porque con la base material de la época cualquier modernización implicaba un proceso de coacción desde arriba.
            En el agro se combatió a los Kulaks y se fomento la propiedad colectiva. Par ello el Estado priorizaba el préstamo a las cooperativas y recargaba de impuesto a los kulaks. La colectivización al ser rechazada por los campesinos se hizo a través de la fuerza.
            Existían dos formas de propiedad colectiva. Los Sovjoses eran empresas agrícolas del Estado. Los Koljoses eran cooperativas de agricultores que tenia derecho al usufructo de la tierra que pertenecía al Estado. Cada campesino tenía derecho a la propiedad individual sobre su huerto (que podía ir de 1/4 has a 1 has). El control de los medios de producción agrícola lo ejercía los SMT (Estaciones de máquinas y tractores)
            Los planes quinquenales atendieron a distintas ramas, priorizando la industria.
            1928-1933 Industrialización pesada.
            1933-1938 Transporte
            1938-1942 Vestimenta alimentación.            La fuerte centralización de las decisiones económicas compensaba los escasos de gestores. Esto traía como contrapartida una enorme burocratización del aparato económico.
            La colectivización forzosa produjo un descenso en la producción de cereales y la mitad de la producción ganadera. Lo que produjo las hambrunas de 1932-1933. La agricultura no volvió a alcanzar los niveles de la NEP hasta 1950. Este sector se volvió incapaz de alimentar una población tendiéndose a importar la cuarta parte del exterior.




[1] ANDERSON,  Perry,  “El Estado absolutista”, México, SXXI, 1996, 14°ed, p.356
[2] dato tomado de  C.C del PCUS, “Historia del Partido Comunista de la URSS”, Moscú, Lenguas extranjeras, 1939
[3] Lenin, V.I., “ El desarrollo del capitalismo en Rusia”, Moscú, Ed. Progreso, 1981, O.C. T. 3., p.177.
[4] FIGES, Orlando,  “La Revolución Rusa (1891-1924)”, Barcelona, Edhasa, 2000,  p.81
[5] Datos tomados de  Lenin ob. cit.
[6] Las pérdidas humanas: Francia 1.400.000, Reino Unido 740.000, Italia. 650.000, Serbia 350.000, Bélgica 44.000, Alemania 1.700.000, Austria-Hungría. 1.400.000, Turquía 400.000, Imperio Británico 250.000, EEUU 115.000 y Rusia(hasta 1920 incluyendo) 5.000.000
[7] San Petersburgo se había convertido en Petrogrado en 1914
[8] CARR, E. H..,”La revolución rusa: de Lenin a Stalin (1917-1929)”, Madrid, alianza., 2002, p14
[9] LENIN, V.I. “Obras escogidas en tres tomos”, Moscú, Lenguas extranjeras, 1960. T.2, p. 224
[10] Trostky reflexiona en 1924, no sin cierta malicia, sobre este proceso años después “(...)se puede establecer como una ley infalible el hecho que en el pasaje del trabajo preparatorio para la revolución a la lucha inmediata por el poder, surge una crisis inevitable en el Partido.
En general, surgen en cada viraje serio de la marcha del mismo, sea como preanuncios o como consecuencias de dicho viraje. Ello resulta así porque en cada periodo de desarrollo de un partido presenta características propias y requiere métodos de trabajo y hábitos particulares. Un viraje táctico significa una ruptura más o menos fuerte de estos hábitos y de estos métodos; aquí reside la causa más directa y más próxima de todos los contrastes y las crisis internas del partido
‘Ocurre con harta frecuencia-escribía Lenin en julio de 1917-que cuando la historia da un viraje brusco, hasta los partidos avanzados dejan pasar un tiempo mas o menos largo antes de orientarse en la nueva situación creada y repiten consignas que si ayer eran exactas, hoy han periodo ya toda razón de ser, tan súbitamente como súbito es el brusco viraje que da la historia’
 De ello nace un peligro: si el viraje es demasiado brusco o súbito, y si el periodo precedente había acumulado con exceso elementos de pereza y de conservadurismo en los órganos dirigentes el partido, entonces, precisamente en el momento de mayor responsabilidad para el cual se ha venido preparando en el curso de los años y decenios, el partido se revela incapaz. Así el partido se resquebraja en la crisis, mientras que los acontecimientos lo superan y lo conducen a la derrota.
El partido revolucionario se halla siempre bajo la presión de otras fuerzas políticas; en cada período de su desarrollo él elabora métodos peculiares para ejercer una contrapresión y una resistencia contra aquellas fuerzas enemigas. En el momento de un viraje táctico, con los consiguientes desplazamientos y roces en el interior del partido, su fuerza de resistencia se debilita; de donde resulta la posibilidad de que los desplazamientos internos del partido, necesariamente derivados del viraje táctico, conduzcan mucho más allá de sus puntos de partida y ofrezcan puntos de apoyo a tendencia de clase diferentes. En términos más simples: un partido que no está a tono  con las tareas históricas de su clase corre el peligro de convertirse en un instrumento indirecto de otra clase, o se convierte realmente en ello.” TROTSKY, L., BUJARIN, N., ZINOVIEV, G., “El gran debate (1924-19269”, Madrid, SXXI, 1976, 2° ed, p.31
[11] Las editoriales del Pravda argumentaba esto. Las cartas enviadas por Lenin criticando esta postura fueron censuradas en su parte principal. Son las llamadas “Cartas desde lejos”
[12] El X congreso del Partido bolchevique va a ser el que prohíba las fracciones. También es cierto que terminada la guerra civil la prohibición continuará y Lenin seguía vivo.
[13] LENIN, V.I. Ob. cit. pp.39-41
[14] La única dirigente de primera línea que apoya a Lenin es Kollotai
[15] Esta incidencia se nota en el crecimiento del Partido bolchevique: en febrero 45.000 afiliados, en Abril 80.000, en julio 270.000
[16] LENIN, V.I. Ob. cit. p.228
[17] LENIN, V.I. Ob. cit. p . 406
[18] LENIN, V.I. Ob. cit. p. 321
[19] LENIN, V.I. Ob. cit. pp. 373-374
[20] AA:VV:, “Dialéctica de la revolución y la contrarrevolución”, Buenos Aires, Cartago, 1987, p.149
[21] GRUPPI, L., “El pensamiento de Lenin”,, México, Grijalbo, 1977, p.223
[22] LENIN, V.I. Ob.cit.
[23] El VI Congreso se realizo entre el 26 de julio y el 3 de agosto y eligió  un CC de 21 miembros y 10 candidatos. Los titulares: Lenin, Zinoviev, Kamenev, Trostky, Stalin, Sverdlov, Uritski, Dzerzhinski, Kollotai, Bubnov, Sokolnikov, Artion, Berein, Bujarin,  Krestinski, Miliutin, Muranov, Noguin, Rykov, Chaumian y  Smilga. En su momento solo se dio a conocer los nombre de los cuatro más votados( sobre un total de 134 votos). Lenin (133), Zinoiev (132), Kamenev (131), Trostky (131). Es en este congreso en que son admitidos Trostky y su grupo el Mezharaionka. El grupo tenia a unos 4000 miembros y pertenecían al mismo Lunacharky, Antonov-Ovseenko, Ryazanov, Uritski, Manuilsky, Pokrovsky, Ioffe y Voldarsky.
[24] LENIN, V.I , ob.cit, p..420
[25] Lenin, V.I., Ob.cit. pp.470-472
[26] Actas del CC del POSDR(B), “Los bolcheviques y la revolución de Octubre”, Córdoba, Pasado y presente,1972, pp.90-91. Los miembros presente de ese día eran: Lenin, Zinoviev, Kamenev, Trostky, Stalin, Sverdlov, Uritski, Dzerzhinski, Kollotai, Bubnov, Sokolnikov, Lomov
[27] Estaba presente los miembros del CC, la comisión Ejecutiva del comité de Petrogrado, e la organización militar, del Soviets de Petrogrado, de los sindicatos, de los comités de fábrica y de taller, del Comité  regional de Petrogrrado y de los ferroviarios.
[28] Compuesto de 5 miembros 2 eseristas de izquierda y 3 bolcheviques: Trostky, Antonov-Ovseenko y Dybenko.
[29] LENIN, V.I Ob.cit, pp.495-496
[30] LENIN, V.I. Ob.cit, p.503
[31] LENIN, V.I. Ob.cit, p.505
[32] LENIN. V.I. Ob.cit, p.514.
[33] Presidente del Consejo Lenin, Interior Rykov, Agricultura Miliutin, Trabajo Shliapnikov, Comercio e industria Noguin, Instrucción Pública Lunacharski, Finanzas Skvortsov, Negocios  Extranjeros Trostky, Justicia lomov, Abastecimiento Teodorovich, Correros y telégrafos Avilov, Asunto de las Nacionalidades Stalin, Asuntos militares y navales un comité formado por Antonov-Ovseenko, Krylenko y Dybenko
[34] LENIN. V.I. Ob.cit, p.521